viernes, enero 23, 2026

¡Feliz cumpleaños, Ilustre Cenáculo!



¡Anda! Pues resulta que, inopinadamente, el Ilustre Cenáculo está de aniversario. Si hubiera sido el producto de un embarazo, la criaturita cumpliría hoy 8 añitos, edad suficiente como para tener uso de razón, como marcaban los cucarachos.

Hubiera sido un niño o una niña —digamos niña— muy precoz para su edad, algo repipi y repelente, pero muy lectora, melómana, cinéfila y seriéfila. También obcecada y practicante de la mala costumbre de sacarse bichos de la nariz. La imagino tendida en el suelo ante un libro abierto, con gafas y dos coletas un poco tiesas (algo así como las que llevaba aquel personaje de tebeo que era La terrible Fifí). Es una niña desobediente a las imposiciones y los dogmas, aunque a veces elabora los suyos propios. También le encanta tocar los coj..., digooo, el violín, y cuando llegan visitas a casa para tomar el té ofrece pequeños y horrísonos conciertos a conciencia para que se vayan pronto. Por otro lado, es activa y traviesa, por lo que lleva las rodillas llenas de postillas de tanto herirse en ejercicios asalvajados en el patio de su cole donde no duda en hacer frente a los abusones; de propina, dice palabrotas y saca la lengua a las personas de orden. Hace no muchas semanas, pidió en su carta a los Reyes Magos un Juego de Química CEFA con el que prendió fuego al saloncito de su domicilio y a doña Virtudes, una vecina que había entrado a pedir un poco de perejil y se había sentado un ratito.

¡Feliz cumpleaños y enhorabuena a los supervivientes!

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lunes, enero 05, 2026

LECTURAS de 2025

 


Lecturas (y relecturas) de 2025

(El asterisco indica relectura)

Así a lo bruto, sin glosas, paso a limpio mi lista de lecturas de 2025. Este año he mejorado un poco en volumen y disfrute.

1.  “Carácter retroactivo” José Iglesias Blandón

2. “Diarios de la posguerra en Madrid, 1944” Rafael Cansinos Assens

3. “La plenitud de Cervantes” José Manuel Lucía Megías

4. “Odiseo” Daniel Dilla

5. “Perdón imposible” José Antonio Millán

6. “La conquista de la felicidad” Bertrand Russell

7. “La vegetariana” Han Kang

8. “Lecciones de estoicismo” John Cellars

9. *“Lecciones de epicureísmo” John Cellars

10. *“La incógnita” Benito Pérez Galdós

11. “El último encuentro” Sándor Márai

12. “Hammet” Maggie O'Farrell

13. “El verano de Cervantes” Antonio Muñoz Molina

14. “Gabriela, clavo y canela” Jorge Amado

15. “Teresina, la hija del minero” Manuel Espinosa

16. “O llevarás luto por mí” D. Lapierre / L. Collins

17. “El famoso poeta que se bajó la bragueta” Óscar Maif

18. “Los cuatro movimientos” Pablo Gonz

19. “Criaturas del instante” Aurora Delgado

20. *“Novelas ejemplares, I” Miguel de Cervantes

21. “Cuadernística” Cristóbal Polo

22. “El país fértil” Pierre Boulez

23. “Kafka: dibujos recuperados” Jordi Llovet

24. “Quienes rondan la niebla” Rafael Adolfo Téllez

25. “Unas navidades diferentes” Macu García / Custodio Pérez

26. “El método Gemini” Magius

27. "New York Trilogy" VV.AA.

28. “¡Cuidado que te asesinas!” Lorenzo Montatore

29. “La formidable invasión mongola” Shintaro Kago

En esta ocasión, el Excmo. Aytmo. de Minas de Villaralto ha concedido la medalla de oro de San Abundio al Mejor Libro del Año a "El verano de Cervantes" de Antonio Muñoz Molina. Por el contrario, el pleno municipal ha elevado una instancia al Ministerio del Interior para que den orden de busca y captura de una tal Macu García y de un tal Custodio Pérez, perpetradores ambos de "Unas navidades diferentes". La cadena perpetua revisable, caso de ser detenidos, iba a ser poco.

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martes, diciembre 30, 2025

Cuento de Navidad 2025

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Servidor se limitó a contar una mínima anécdota. Mi amigo Óscar Maif y su prima, Jarita Chiloeches, le dieron empaque de ilustración.


Que 2026 nos trate bien a todos.


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martes, abril 29, 2025

La jaula de los monos

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La jaula de los monos

No sé qué extraña conjunción de olores que me ha asaltado esta mañana en una calle ha hecho que me traslade a la vieja y enorme jaula de monos que había en el Parque cuando yo era niño.

En aquellos años de poca conciencia ecológica, convivían en tal prisión toda clase de simios: una pareja de chimpancés, varios mandriles, macacos gibraltareños, monos aulladores, diminutos titís. La algarabía constante de esa república vocinglera y hedionda la azuzaban además los espectadores que no dejaban de arrojar a los monos cacahuetes, trozos de plátano, chicles, pan duro y hasta cigarrillos encendidos porque los chimpancés eran contumaces fumadores. Las peleas en el interior eran feroces y las conductas reprobables: los primates simulaban coitos, se masturbaban como exhibicionistas, o excretaban mostrando el culo (muy colorido en el caso de los mandriles machos) al público congregado. Todo aquello, claro está, que mezclaba el maltrato animal de los mordiscos junto con el atentado a la moral que suponían las continuas prácticas sexuales de los micos, hizo que la delegación municipal de Parques y Jardines decidiera el cierre y desmantelamiento de la memorable jaula de los monos de tan felice memoria.

Bien, sirva todo lo escrito para comentar que, en efecto, el olor que me llegó hace unas horas actuó como magdalena proustiana y me llevó a aquella jaula y a sus desgraciados y apestosos prisioneros, un olor que, no sé a qué rara relación obedecía, lo asocié siempre con el de un corrupto betún de los zapatos.

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Alta luna de Jueves Santo

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Alta luna de Jueves Santo

Anoche, bajo la alta luna llena de Parasceve,
volvió a cumplirse el rito del Santo Jueves
en todos y cada uno de sus puntos.
La liturgia que vengo obedeciendo desde hace
cuarenta años se desarrolló por completo.
Ella estaba allí y yo frente a ella.
Una sola vez al año la miro y soy mirado por ella.
En la calle san Esteban, perfumada de incienso, cera y azahar
el gentío es ajeno a los símbolos que compartimos,
a nuestro particular lenguaje gestual repetido
un año más, una primavera más,
una Semana Santa más.
Ella, un año mayor; yo, un año mayor. 
Aquí seguimos. En este mundo los dos.
Ella, dentro; yo, fuera.
No hacen falta palabras para que la ceremonia
se represente como una oración teatralizada 
en el pequeño reducto
brillante de celofanes, de reflejos vidriosos.
¿Lo de siempre?, me pregunta ella.
Lo de siempre, contesto yo, y a continuación
soy servido con amabilidad 
un año más, una primavera más,
una Semana Santa más.
Ante mí, mirándonos envejecer,
dispone el bocata de chorizo,
las dos latas de Cruzcampo
y la bolsa chica de BocaBits.
Lo meto todo en la pequeña mochila.
Hasta el año que viene, señora, le digo yo.
Hasta el año que viene, caballero, contesta ella.
Salgo. Me esperan en la placita
donde toda la belleza se da cita,
un año más, una primavera más,
una Semana Santa más.
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jueves, enero 09, 2025

Lecturas de 2024

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LECTURAS de 2024

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Así a lo bruto, sin glosas, paso a limpio mi lista de lecturas de 2024. Mi base de datos, que inauguré en 1993, me confirma que nunca desde entonces había leído tan poco (aunque he superado la sima del pasado año). Aún sigo analizando el porqué de esta situación mía, donde algunos de sus ingredientes son sin duda la pereza, la mala vista, el maldito Instagram y el paulatino desinterés por la ficción. En fin, excusas.

Lecturas y (*) relecturas

1. “Baumgartnen” Paul Auster
2. “La verdad en Tres días del 33” Ramón Pérez Montero
3. “Esperando a los bárbaros” J. M. Coetzee
4. “El fin de la ciencia” Manuel Lozano Leyva
5. “Retratos españoles” Ernesto Giménez-Caballero
6. “El bombero de Pompeya” Miguel Ángel García Argüez
7. “La Historia empieza en Sumer” Samuel Noah Kramer
8. “Crónica de un asesino de Buenos Aires” Claudio Goldoni
9. “La antigua Esparta” Juan Miguel Casillas
10. “Españoles de tres mundos” Juan Ramón Jiménez
11. “La juventud de Cervantes” José Manuel Lucía Megías
12. “Una historia particular” Manuel Vicent
13. “Persiguiendo a Einstein” Antonio y Eduardo Acín
14. “Sátiras, epístolas, arte poética” Horacio
(*) 15. “Tan triste como ella y otros cuentos” Juan Carlos Onetti
16. “La vida breve” Juan Carlos Onetti
17. “Confesiones de un inglés comedor de opio” Thomas de Quincey
18. “Mi prima Rachel” Daphne du Maurier
19. “Destino y destiempo de Max Aub” Antonio Muñoz Molina
20. “Te golpearé sin cólera y otros cuentos” Antonio Muñoz Molina
21. “España en 1700” VV. AA.
22. “Las posibilidades” David Eloy Rodríguez
23. “39 (simples) cuentos filosóficos” VV. AA.
24. “La mano en el fuego” Juan Antonio Bermúdez
25. “La madurez de Cervantes” José Manuel Lucía Megías
26. “Teoría general de sistemas” Ludwig von Bertalanffy



Felices Fiestas en general y con el Tío Camborio en particular 2024/2025

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martes, julio 16, 2024

Sardinas

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¿Cuál es la ración de sardinas adecuada, independientemente del saque que tenga cada uno? (hablo de gente moderada y de las sardinas tirando a grandes propias de la Costa de la Luz). Pienso que un mínimo de 3 ejemplares y un máximo de 6. Todo lo demás es gula y despropósito. Además, un cólico con vomitona de sardinas es inolvidable.

A mí me gusta comerlas con tenedor y cuchillo, si es con palita de pescado, mejor, ejerciendo sobre ellas una virtuosa labor cisoria cercana a la quirúrgica. Pinchando el gaznate, eviscero el pescadito, le doy la vuelta y recorto luego la aleta dorsal sacando dos lomos limpios (les dejo puesta la crujiente piel porque me gustan mucho los microplásticos y los metales pesados): uno de los desespinados lomitos lo deposito a lo largo del cuchillo y p'adentro que va; el otro, lo extiendo en un rebanadita de pan previamente lubricado con la grasilla que suelta el ex-pez clupeiforme de bellos ojos, y p'adentro también. En el plato quedan limpias las raspas con su cabecita y su colita.

En ningún momento toco el cadáver con los dedos, principal objetivo.

Una sencilla ensalada de lechuga, tomate y cebolla es el mejor acompañamiento. O un picaíllo de tomate, cebolla, pimiento y pepino. Para beber, cerveza, verdejo, albariño, vinho verde o txakolí. Cualquiera vale, siempre y cuando esté muy frío.

Tras ello es aconsejable una buena siesta de horita y media sobre fresca sábana de algodón, teniendo como casi imperceptible fondo alguna sonata de Beethoven y/o el runrún del ventilador si es usted de clase humilde. Ojo, la ingesta de sardinas y la práctica del sexo no se llevan bien. Absténganse.

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jueves, julio 11, 2024

Robinson sufría y yo me alegraba

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Manuel Vicent recuerda en su libro lo que dijo Borges en uno de sus relatos: a consecuencia de someter a la esclavitud a los negros, disfrutamos hoy del blues y del jazz. Y yo pregunto, ¿existiría la literatura en un mundo feliz, justo, organizado? Pues seguramente, pero carecería de todo interés. En el cóctel de la literatura, el amargo zumo del sufrimiento es el principal ingrediente, declaró Gunda Paxcallo.

Ayer, al abrir una puertecilla y verlos ahí dentro —los conservo todos— después de mucho tiempo, recuperé un recuerdo: el placer completo que representaba para mí cuando niño el reunir el dinero suficiente para poder comprar en la papelería-librería de Luis Nogales, en la avenida de los Teatinos, un libro de la colección Historias Selección de Bruguera. Salía solo de casa y allá me dirigía, pues aquel era un gozo estrictamente solitario, llevando las monedas justas apretadas en el puño. El propio Nogales —gordinflón, calvichi, con bigotito— ponía sobre el mostrador los ejemplares que entonces tuviera. ¡Qué difícil era elegir solo uno! Mi decisión la determinaba casi siempre la portada, pues apenas conocía títulos fuera de los habituales.

Todavía me emociona el verdiazul que tanta profundidad daba al mar donde, luchando contra las olas, Robinson Crusoe se salvó del naufragio agarrado a un trozo de mástil; un color que tanto me perturbó y que tantas promesas de placer contenía. Allí estaban la felicidad (mía) gracias al padecer de otro (Robinson).


Compruebo ahora que en el mercado electrónico de libros de segunda mano, se puede conseguir un ejemplar de él en perfecto estado por poco más de 1 euro. Qué tristeza.

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lunes, mayo 20, 2024

Génesis

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Expulsados Nuestros Primeros Padres del Paraíso por el Ángel de flamígera espada enviado por el Creador, sintieron vergüenza de su propia desnudez. Fue así que cubrieron con urgencia sus naturas con sendas hojas de parra. ¿Pero cómo fue que las sujetaban? 

Muy sencillo. La primigenia mujer, Eva —dotada ya del conocimiento que le había proporcionado el comer la fruta del Árbol del Bien y del Mal— confeccionó unos cordones con fibras vegetales que ataron a sus cinturas y de los que colgaron las hojas. Se sintieron aliviados.

Pero fue que Eva quedó preñada llevando en su seno a Caín y comunicó a su hombre que el cordón de fibras le apretaba el vientre. "Necesito que se vaya ampliando conforme engordo", le dijo. Y Adán, que ya se ganaba el pan con el sudor de su frente, hizo un cintillo con la piel de una cabra que llenó de una fila de agujeritos. "Aquí tienes, mujer. Cada mes ganarás un agujero", le dijo. "¿Pero con qué lo sujetaré en torno a mí?", le preguntó. Y Adán, que ya conocía el fuego y el arte de la metalurgia, fabricó durante el nuevo amanecer una pieza que solucionó la incomodidad. Y como la pieza fue destinada a Eva, la llamó... Evilla.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

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